
¿Cuántas veces escuchaste esta frase: Eres mi razón de vivir?. Muchas ¿no? Hace algún también la dije sin pensar en su significado, sólo para impresionar a mi pareja de turno, quién era mi segunda enamorada. Pasado el tiempo, me sonroja aceptarlo ¿Ya te pusiste a pensar en su significado? Si aún no lo haces, te ayudo.
Al mencionar esta frase, entregas al receptor, al otro, el poder, lo que te mueve a vivir. Te desligas de esa responsabilidad de encontrar motivos de vivir, y le dices: Ahora dispones de este bien mío, te lo entrego, haz lo que quieras. Es una veneración declarada a esta persona que asume el papel de tu pareja ¿Vale tanto premio?
Hasta el momento estuve con 3 chicas, con sus virtudes y defectos. Inrrumpieron como una ilusión y terminaron, en unos casos, postradas al olvido. Si bien, en pareja se goza mucho de la vida, vale preguntarse ¿Qué méritos logra esta persona para merecer, en unas situaciones, tratos casi de un dios? Si tenemos en cuenta, que en muchos casos destroza esa imágen inicial que tuvimos de ella.
Habrá quiénes me saquen una lista larga de razones, que van entre una veneración exagerada producto de un autoestima bajo o un ambiente familiar difícil o por la galantería disfrazada de manipulación o chantaje emocional que usan por fines egoístas que distan del amor. Y aquí puede estar el argumento que explique el suicidio de una modelo iquiteña por el abandono de su pareja.
Modelo, guapa, según las fotos que vi. Se entrega a un hombre quién al parecer la engañó, según los amigos de difunta. Aquí entra a tallar la invalidez de esa frase inicial (eres mi razón de vivir) ¿A quién entregamos ese título? ¿En algún momentos diremos: Conozco a mi pareja? Como para pensarlo mucho antes de volver a repetir como loros ciertas frases cursis.
¿Quién no pensó en matarse? En huir de los problemas porque te sientes incapaz para resolverlos. Aunque no se sinceren, sé que muchos. Y de esos, muchos también, pusieron un pie atrás para arrepentirse. Pues, soy de esos últimos, de los arrepentidos. De los que se sintieron inúltiles y se les pasó por la cabeza esa solución.
A la distancia, me felicito no sólo por quedarme entre los vivos, sino por cambiar mi paradigma y colocar al suicidio en la categoría de cobardía. Me di cuenta, ya que después afronté problemas más duros que aquél y sigo vivo. Más allá de los amigos, lo principal es que uno se salve, se quiera y se crea capaz de todo, ese fue mi pensamiento salvador.
Repito ¿Vale la pena tanto premio? No lo creo, por lo que siginifica un enomorado(a) en el comienzo de una relación. Bueno es cambiar de mirada, de no agrandar, ni crear falsa idolatrías . Lástima que Jenny ya no puedo cambiar su paradigma.
Al mencionar esta frase, entregas al receptor, al otro, el poder, lo que te mueve a vivir. Te desligas de esa responsabilidad de encontrar motivos de vivir, y le dices: Ahora dispones de este bien mío, te lo entrego, haz lo que quieras. Es una veneración declarada a esta persona que asume el papel de tu pareja ¿Vale tanto premio?
Hasta el momento estuve con 3 chicas, con sus virtudes y defectos. Inrrumpieron como una ilusión y terminaron, en unos casos, postradas al olvido. Si bien, en pareja se goza mucho de la vida, vale preguntarse ¿Qué méritos logra esta persona para merecer, en unas situaciones, tratos casi de un dios? Si tenemos en cuenta, que en muchos casos destroza esa imágen inicial que tuvimos de ella.
Habrá quiénes me saquen una lista larga de razones, que van entre una veneración exagerada producto de un autoestima bajo o un ambiente familiar difícil o por la galantería disfrazada de manipulación o chantaje emocional que usan por fines egoístas que distan del amor. Y aquí puede estar el argumento que explique el suicidio de una modelo iquiteña por el abandono de su pareja.
Modelo, guapa, según las fotos que vi. Se entrega a un hombre quién al parecer la engañó, según los amigos de difunta. Aquí entra a tallar la invalidez de esa frase inicial (eres mi razón de vivir) ¿A quién entregamos ese título? ¿En algún momentos diremos: Conozco a mi pareja? Como para pensarlo mucho antes de volver a repetir como loros ciertas frases cursis.
¿Quién no pensó en matarse? En huir de los problemas porque te sientes incapaz para resolverlos. Aunque no se sinceren, sé que muchos. Y de esos, muchos también, pusieron un pie atrás para arrepentirse. Pues, soy de esos últimos, de los arrepentidos. De los que se sintieron inúltiles y se les pasó por la cabeza esa solución.
A la distancia, me felicito no sólo por quedarme entre los vivos, sino por cambiar mi paradigma y colocar al suicidio en la categoría de cobardía. Me di cuenta, ya que después afronté problemas más duros que aquél y sigo vivo. Más allá de los amigos, lo principal es que uno se salve, se quiera y se crea capaz de todo, ese fue mi pensamiento salvador.
Repito ¿Vale la pena tanto premio? No lo creo, por lo que siginifica un enomorado(a) en el comienzo de una relación. Bueno es cambiar de mirada, de no agrandar, ni crear falsa idolatrías . Lástima que Jenny ya no puedo cambiar su paradigma.